viernes, 18 de marzo de 2016

Participación Ciudadana

El pasado lunes 14 de Marzo recibimos la visita de Sergio Castel,  administrador superior del Gobierno de Aragón y asesor técnico de la Dirección General de Participación Ciudadana, Acción Exterior y Cooperación, del Departamento de Presidencia y Justicia del Gobierno de Aragón. Como es lógico, vino a darnos una charla sobre su materia, la participación ciudadana.
Dejamos a continuación el resumen de esta conferencia:
Lo primero de todo, debemos definir este fenómeno. Por participación ciudadana se entiende básicamente como una nueva forma de gobernar, de hacer política, donde en el proceso de decisión se va a escuchar a los elementos que integran las políticas públicas. El carácter de esta intervención es el de una democracia participativa.
Algunos de los documentos, nuevas legislaciones y nuevos proyectos que se están llevando a cabo para promoverla son por ejemplo: el Tratado de la Unión Europea, el Libro Blanco sobre Gobernanza, (en nuestro caso) el Estatuto de Autonomía de Aragón (2007), el Memorando sobre Transparencia y Gobierno Abierto que Obama promulgó en 2009; y en especial, desde nuestro territorio, Aragón Participa ha elaborado un cuaderno normativo de participación ciudadana (de régimen jurídico).
El mayor problema que tiene la participación ciudadana es que la participación es cosa de minorías y al final son los profesionales los que deciden. Además se requiere de mucho tiempo  y esto genera desmotivación, problemas de organización y frustración de los ciudadanos.

¿Que se está haciendo en España?

Desde 2004 en España, y desde 2007 en Aragón, se han establecido dos formas de participación. Por una parte se encuentra la participación presencial y por otra la participación electrónica, “2.0”.  

  • Participación presencial: Pasa por distintas fases → proceso de información, de debate y finalmente la de retorno. El retorno es la más importante ya que aquí se realiza la reunión con las personas que han participado para determinar qué se acepta y qué no.

  • Participación electrónica: La propuesta se sube a Internet. La ventaja es que cualquiera puede participar en el momento que quiera, pero hay peor calidad de resultados.

Si queremos obtener buenos resultados, la riqueza finalmente está en la participación presencial: debatir, dar los argumentos, discutir, poner en común mediante la interacción, etc. El mayor inconveniente que tiene esta forma de participar es que requiere una gran inversión de tiempo.

Para fomentar la participación se pueden usar los medios de comunicación, carteles informativos en los bares, etc. Pero al final lo más efectivo son las llamadas a las personas que queremos que formen parte del proceso, sí o sí.  
Actualmente, Aragón Participa es referente en España en cuanto a participación ciudadana con una puntuación de un 8,6/10.
A la mitad de la ponencia, Sergio nos propuso realizar a nosotros/as mismos/as un plan de participación ciudadana para realizar una nueva ley de voluntariado de Aragón. Tuvimos que plantearnos cuestiones tales como, ¿a qué personas convocaríamos?¿cómo lo haríamos? ¿cómo realizaríamos los talleres de debate? ¿dónde? ¿con qué materiales contaríamos? ¿a quién convocaríamos para la sesión de retorno? ¿cómo?, etc. Este ejercicio nos resultó de gran ayuda para entender la complejidad de su trabajo, pero también para aclarar los conceptos de una manera más dinámica.
A modo de conclusión, podemos decir que la conferencia fue útil y entretenida, aunque hubo momentos en los que se hizo un poco pesada debido a la cantidad de términos técnicos que nos contaba. Otros de los conceptos que nos explicó ya los habíamos visto en otras asignaturas, como en Trabajo Social con Comunidades. En relación con la asignatura de Habilidades, cabe mencionar que Sergio tenía una buena posición corporal y el tono de voz era adecuado. Además evitó situarse detrás de la mesa, lo que hubiera impedido una buena comunicación espacial. La dinámica hizo que nos mantuviésemos atentos/as y participásemos.




Información extra:



domingo, 13 de marzo de 2016

Yo como usuaria/o

      La pasada sesión de prácticas realizamos una nueva actividad. La tarea era escribir un recuerdo de un momento en el que hubiésemos necesitado ayuda y explicar qué sucedió exactamente.
A continuación os dejamos las historias de 3 de los 6 componentes de nuestro grupo:

Historia 1.
"Hace 10 años murió mi abuela. Era una persona demasiado especial, incluso hoy, gente que la conocía me sigue parando por la calle y me la recuerda. Yo tenía 10 años entonces, pero la recuerdo como si fuese ayer.
Como siempre, en mi familia han tratado de ocultar siempre temas relacionados con la enfermedad, cosa que me molesta. Recuerdo que poco a poco mi madre empezó a ir de médicos con ella, pero nunca nos decía qué pasaba exactamente. Finalmente, sus últimos meses los pasó en la cama de su habitación, donde tampoco me dejaban entrar apenas, porque supongo que cada día estaba más apagada y con mayor sufrimiento. Tenía 74 años.
Es precisamente este hecho lo que me molesta, el saber desde hace pocos años que mi abuela tenía cáncer entre otras cosas, aunque el primer desencadenante de la desgracia fuese una negligencia médica.
Recuerdo a la perfección ese día. Era Julio y mis padres sabiendo lo que iba a ocurrir nos dejaron a mi hermana y a mí en casa de los vecinos, y cuando volvieron sabíamos perfectamente que la abuela ya no iba a volver. Creo que en mis 20 años ha sido la única vez que he visto llorar a mi madre, aunque hizo como hace siempre delante de los demás, intenta ser fuerte y no derrumbarse para protegernos, pero ese día le fue demasiado difícil.
Supongo que siendo pequeñas, mi hermana y yo adoptamos una actitud defensiva propia de esa edad, pero ninguno de nosotros pedimos ayuda.
Creo que no había llorado tanto en mi vida como ese día, pero me acuerdo que un pensamiento de consolación era pensar que por fin podríamos ir de vacaciones después de varios años, cosa por lo que aun me siento miserable.
Para próximas situaciones similares, me gustaría que contasen conmigo y me informasen de lo que ocurre para poder tomar mi propia decisión de cómo afrontar la situación".

Historia 2.
"Cuando tenía diez años, mis padres deciden separarse y seguidamente divorciarse. Para mí fue toda una sorpresa, una situación muy difícil, ya que toda mi vida había vivido en Binéfar con mis padres y mi abuela, que era la persona me había criado.
Tras el divorcio, mi madre decidió marcharse conmigo y nos fuimos a vivir a otro pueblo cercano llamado Barbastro. Tuve que cambiar de amigos, colegio etc. Fue un cambio radical al cual no lograba habituarme, no quería salir de casa, no hablaba con nadie y lo peor que dejé de comer. A pesar que siempre me sentí apoyada por todos mis amigos, mis primas y  familiares que me animaban de una manera u otra. Pero aún con todo yo solo veía lo negativo en la situación, no encontraba nada bueno en la decisión de mis padres. En definitiva entré en una depresión, no entendía por qué me tenía que tocar a mí y sentía una rabia que me desbordaba.
Mis padres, decidieron llevarme a una psicóloga para que me ayudara a entender esta situación nueva que me había tocado vivir. Al principio yo me negaba, porque no quería mostrarle mis sentimientos a una persona desconocida, por lo tanto me sentía muy mal cada vez que me llevaban a esa consulta.
Durante el tiempo que fui, poco a poco comencé a entender, que a veces hay situaciones que no se podían cambiar y que te tienes que acostumbrarte al cambio. Me sirvió de gran ayuda esta profesional.
Al pasar los años he llegado a comprender que es mejor así, pero tampoco he llegado a superarlo de todo. Ahora si tuviera que pasar por otra experiencia tan dura como esta, me gustaría que me trataran igual de bien. Recuerdo que siempre me hacía ver las cosas efectivas, hacíamos juegos y ejercicios para entender esta situación. Y lo que más me gustaba, es que no me presionaba a que le contara todo lo que pasaba por mi cabeza, sino que me dejaba el tiempo necesario para abrirme más a ella. Siempre me demostró su apoyo y me hizo entender que de todas las situaciones se puede sacar algo bueno.
En definitiva, no puedo decir que no me sentí apoyada cuando más lo necesité y estoy muy agradecida por ello."


Historia 3.

"Uno de los momentos en que me sentí como usuario de una situación problemática fue cuando iba a 4º de la ESO. El psicólogo del colegio me atendió en su despacho por estar pasando por un mal momento.
Mis padres se estaban separando; en el caso de mi padre estuvo más de tres meses viviendo sólo en un piso de alquiler para replantearse seguir con mi madre o divorciarse. La segunda opción es la que llevó a cabo.
Personalmente no me vi afectado en mi vida rutinaria. A pesar del dolor de una separación no me influyeron en los estudios o en cualquier otra relación que tuviera. De esta manera, asistí a la sesión casi por obligación, cosa que no me sentó muy bien. Por otro lado, cuando estaba con el psicólogo me sentí bastante acogido y hubo un buen ambiente de confianza".

Tras poner en común todas las historias, decidimos que fuesen éstas las que estuviesen en el blog, ya que una de las componentes ya leyó su historia en clase y los/as otros/as dos compañeros/as preferían que sus recuerdos no fuesen publicados.

Nos ha parecido una práctica muy interesante y muy útil. Recordar momentos malos no es una buena experiencia, pero escribirlos e incluso animarse a hablarlos delante de más personas sí que lo es. Te ayuda de cierta manera a superar el pasado y mirar hacia un futuro, lejos de los fantasmas del ayer.

miércoles, 2 de marzo de 2016

¿Cómo nos hemos sentido realizando esta práctica?


            La práctica realizada el día 29 de febrero consistió en escribir en tres papeles distintos tres situaciones que nos provocasen tristeza, rabia y miedo. A continuación los depositamos en los sobres correspondientes para que más tarde cada uno de los/as alumnos/as escogiera al azar diferentes emociones que serían expuestas al resto de la clase con el fin de dar una solución a la problemática señalada.  La colocación de la clase rompía con la habitual ya que estábamos todos/as en círculo, pudiéndonos ver todos/as, favoreciendo la comunicación y creando un ambiente agradable.

Hemos podido comprobar que algunas de las emociones eran compartidas por la mayoría de las personas, por ejemplo en varios alumnos/as el  sentimiento de  tristeza era provocado por el sufrimiento o la pérdida de cualquier familiar o persona cercana. También encontramos que muchas personas coincidían en el sentimiento de rabia ante una injusticia o trato despreciable hacia otra persona, como pueden ser los comentarios de carácter machista, xenófobo u homófobo, entre otros. Por último en relación a las diversas emociones cabe destacar que el sentimiento de miedo no tuvo muchas coincidencias ya que había tantos miedos como alumnos/as en clase.

Comentando cómo nos sentimos respecto a esta experiencia, todos/as los integrantes del grupo tenemos una buena percepción de esta práctica ya que ésta favorece la escucha activa, evitando los juicios antes de tiempo y la transmisión  armónica de consejos hacia nuestros compañeros/as.
A la hora de escribir nuestras emociones, la mayoría de los/as integrantes del grupo sintió esta experiencia como un camino para abrirnos a los demás, escuchar las soluciones que propusieran en ese momento para que de algún modo uno/a pueda sentirse identificado/a o empatizar con ello y sacar en algunos casos lo más profundo de cada uno/a. Por otro lado, para una integrante del grupo,  esta práctica ha tenido menor relevancia debido a que a la hora de escribir sus emociones no se ha abierto demasiado y ha escrito sentimientos no muy profundos.

Tres de nosotros/as participamos en el momento de dar consejo a nuestros compañeros/as, buscando la solución más eficaz. Otra componente de nuestro grupo aportó su experiencia personal con respecto a una operación que vivió ella misma, para tratar de enseñar el lado positivo a la compañera que tenía temor a las operaciones.
Las otras dos compañeras que no hablaron, fue debido a que las emociones que habían sacado del sobre eran muy similares a las que ya estaban comentando varias personas, por lo que no tenían nada nuevo que aportar.

Las conclusiones que sacamos de esta práctica son muy positivas por el mero hecho de estar en interacción con los demás, incluyendo al profesor que aparte de marcar las pautas del ejercicio nos ha aportado también las soluciones que él creía más oportunas. No obstante, que haya sido entretenida no significa que haya sido fácil para la mayoría. Expresar sentimientos tan negativos a menudo resulta complicado y eso hay que tenerlo muy en cuenta porque el día de mañana estaremos trabajando con personas problemáticas que nos trasmitirán multitud de emociones.