domingo, 13 de marzo de 2016

Yo como usuaria/o

      La pasada sesión de prácticas realizamos una nueva actividad. La tarea era escribir un recuerdo de un momento en el que hubiésemos necesitado ayuda y explicar qué sucedió exactamente.
A continuación os dejamos las historias de 3 de los 6 componentes de nuestro grupo:

Historia 1.
"Hace 10 años murió mi abuela. Era una persona demasiado especial, incluso hoy, gente que la conocía me sigue parando por la calle y me la recuerda. Yo tenía 10 años entonces, pero la recuerdo como si fuese ayer.
Como siempre, en mi familia han tratado de ocultar siempre temas relacionados con la enfermedad, cosa que me molesta. Recuerdo que poco a poco mi madre empezó a ir de médicos con ella, pero nunca nos decía qué pasaba exactamente. Finalmente, sus últimos meses los pasó en la cama de su habitación, donde tampoco me dejaban entrar apenas, porque supongo que cada día estaba más apagada y con mayor sufrimiento. Tenía 74 años.
Es precisamente este hecho lo que me molesta, el saber desde hace pocos años que mi abuela tenía cáncer entre otras cosas, aunque el primer desencadenante de la desgracia fuese una negligencia médica.
Recuerdo a la perfección ese día. Era Julio y mis padres sabiendo lo que iba a ocurrir nos dejaron a mi hermana y a mí en casa de los vecinos, y cuando volvieron sabíamos perfectamente que la abuela ya no iba a volver. Creo que en mis 20 años ha sido la única vez que he visto llorar a mi madre, aunque hizo como hace siempre delante de los demás, intenta ser fuerte y no derrumbarse para protegernos, pero ese día le fue demasiado difícil.
Supongo que siendo pequeñas, mi hermana y yo adoptamos una actitud defensiva propia de esa edad, pero ninguno de nosotros pedimos ayuda.
Creo que no había llorado tanto en mi vida como ese día, pero me acuerdo que un pensamiento de consolación era pensar que por fin podríamos ir de vacaciones después de varios años, cosa por lo que aun me siento miserable.
Para próximas situaciones similares, me gustaría que contasen conmigo y me informasen de lo que ocurre para poder tomar mi propia decisión de cómo afrontar la situación".

Historia 2.
"Cuando tenía diez años, mis padres deciden separarse y seguidamente divorciarse. Para mí fue toda una sorpresa, una situación muy difícil, ya que toda mi vida había vivido en Binéfar con mis padres y mi abuela, que era la persona me había criado.
Tras el divorcio, mi madre decidió marcharse conmigo y nos fuimos a vivir a otro pueblo cercano llamado Barbastro. Tuve que cambiar de amigos, colegio etc. Fue un cambio radical al cual no lograba habituarme, no quería salir de casa, no hablaba con nadie y lo peor que dejé de comer. A pesar que siempre me sentí apoyada por todos mis amigos, mis primas y  familiares que me animaban de una manera u otra. Pero aún con todo yo solo veía lo negativo en la situación, no encontraba nada bueno en la decisión de mis padres. En definitiva entré en una depresión, no entendía por qué me tenía que tocar a mí y sentía una rabia que me desbordaba.
Mis padres, decidieron llevarme a una psicóloga para que me ayudara a entender esta situación nueva que me había tocado vivir. Al principio yo me negaba, porque no quería mostrarle mis sentimientos a una persona desconocida, por lo tanto me sentía muy mal cada vez que me llevaban a esa consulta.
Durante el tiempo que fui, poco a poco comencé a entender, que a veces hay situaciones que no se podían cambiar y que te tienes que acostumbrarte al cambio. Me sirvió de gran ayuda esta profesional.
Al pasar los años he llegado a comprender que es mejor así, pero tampoco he llegado a superarlo de todo. Ahora si tuviera que pasar por otra experiencia tan dura como esta, me gustaría que me trataran igual de bien. Recuerdo que siempre me hacía ver las cosas efectivas, hacíamos juegos y ejercicios para entender esta situación. Y lo que más me gustaba, es que no me presionaba a que le contara todo lo que pasaba por mi cabeza, sino que me dejaba el tiempo necesario para abrirme más a ella. Siempre me demostró su apoyo y me hizo entender que de todas las situaciones se puede sacar algo bueno.
En definitiva, no puedo decir que no me sentí apoyada cuando más lo necesité y estoy muy agradecida por ello."


Historia 3.

"Uno de los momentos en que me sentí como usuario de una situación problemática fue cuando iba a 4º de la ESO. El psicólogo del colegio me atendió en su despacho por estar pasando por un mal momento.
Mis padres se estaban separando; en el caso de mi padre estuvo más de tres meses viviendo sólo en un piso de alquiler para replantearse seguir con mi madre o divorciarse. La segunda opción es la que llevó a cabo.
Personalmente no me vi afectado en mi vida rutinaria. A pesar del dolor de una separación no me influyeron en los estudios o en cualquier otra relación que tuviera. De esta manera, asistí a la sesión casi por obligación, cosa que no me sentó muy bien. Por otro lado, cuando estaba con el psicólogo me sentí bastante acogido y hubo un buen ambiente de confianza".

Tras poner en común todas las historias, decidimos que fuesen éstas las que estuviesen en el blog, ya que una de las componentes ya leyó su historia en clase y los/as otros/as dos compañeros/as preferían que sus recuerdos no fuesen publicados.

Nos ha parecido una práctica muy interesante y muy útil. Recordar momentos malos no es una buena experiencia, pero escribirlos e incluso animarse a hablarlos delante de más personas sí que lo es. Te ayuda de cierta manera a superar el pasado y mirar hacia un futuro, lejos de los fantasmas del ayer.

1 comentario:

  1. Gracias por la sinceridad de las historias y por el valor de compartirlas. No tengo nada mas que agregar.

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